ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS DE LA ORGANIZACIÓN COMÚN DE MERCADOS DEL ACEITE DE OLIVA

Foro Económico y Social

D. Miguel López

Coordinador Nacional de la Coordinadora

de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos - COAG

 

Todos somos conscientes de la importancia económica del sector del olivar para España y concretamente para Andalucía; En el ámbito estatal el olivar representa el 5,2% de la PFA (Producción Final Agraria), mientras que para Andalucía supone cerca del 30%, incluso para la provincia de Jaén- significa el 80% de la PFA (Producción Final Agraria). En Andalucía está siendo el motor de una economía, fuente de empleo, mantenedora de explotaciones familiares y de la población rural, de un tipo de cultura-forma de vida y de un paisaje y finalmente, representa un cultivo respetuoso con el medioambiente.

Desde el punto de vista social, el olivar genera en España sólo a nivel de producción 46 millones de jornales, de los que 28 millones pertenecen a Andalucía, es decir el 61 %; la provincia donde más empleo se genera es Jaén, con 11 millones de jornales. Estas cifras nos hacen pensar qué pasaría con todos estos empleos si se establece una reforma que no fomente la producción y el cultivo del olivar- la respuesta por parte de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG) es muy simple, PÉRDIDA DE EMPLEO (se estima que se perderían más 100. 000 empleos fijos en la UE, de los que 75.000 corresponderían a España) con las consecuencias socioeconómicas que puede tener para la población rural, especialmente en Andalucía.

Para muchos pueblos de Andalucía el olivar es además la única fuente de ingresos directos e indirectos de la población rural. Más de 300 pueblos repartidas por toda la geografía andaluza viven exclusivamente de la producción del olivo, por lo que el olivar también evita el despoblamiento.

En España existan cerca de 380.000 explotaciones de olivar, de las que el 90 % son Explotaciones Familiares con menos de 30 has. En Andalucía se encuentran al menos el 50% de las explotaciones de las que el 82% son igualmente explotaciones familiares.

Los efectos de la actual OCM para el olivar han sido en general positivos desde el punto de vista socioeconómico, tanto para los productores corro para la sociedad. Ha permitido garantizar las rentas de los agricultores, lo que amortigua el desequilibrio territorial, al coincidir las zonas olivareras con las más deprimidas, ha permitido la mejora de la competitividad en los mercados, las inversiones en mejora de la producción, la mejora de la calidad, transformación y comercialización, y lo más importante, crear puestos de trabajo eventuales y fijos; en las explotaciones y en las almazaras. Ha evitado el despoblamiento de nuestros campos y el mantenimiento de la Explotación Familiar Agraria como elemento de riqueza en los pueblos del olivar andaluz.

Es evidente que la Comisión, en la propuesta de reforma de la OCM, no ha estudiado suficientemente las repercusiones sociales de una ayuda al árbol, la desprofesionalización del sector que causaría, los efectos del intrusismo profesional de empresas ajenas al sector, el aumento artificial del precio de la tierra que provocaría la desaparición de arrendatarios, etc, ni las consecuencias medioambientales, ya que al establecer una ayuda al árbol, se corre el riesgo de que se realicen plantaciones en zonas sensibles desde el punto de vista ambiental y que no están protegidas, se desmantele el tejido social, aumente el desempleo y s e produzcan migraciones sociales, lo que se debe considerar como, un efecto ambiental negativo.

Los pronunciamientos lentos públicos de los implicados en el sector (COPACOGECA, industriales europeos Fedolive, EFA, e instituciones) han sido contrarios a la ayuda al árbol. Por tanto, desde COAG, la organización profesional agraria a la que aquí represento, entendemos que es inconcebible que la Comisión presente una propuesta basada en este elemento y que quiera eliminar el sistema público de intervención, que es la garantía de las rentas y de abastecimiento de los mercados. Pero eso no le impide introducir las correcciones necesarias.

No es incompatible la ayuda a la producción con el establecimiento de unas determinadas prácticas de cultivo, no es incompatible tampoco con el control del fraude (lo que hace falta es voluntad de controlarlo), no es incompatible con la prohibición de la comercialización de aceite de oliva mezclado con aceite de semillas y, por supuesto, no es incompatible con el establecimiento de un sistema más justo desde el punto de vista social.

Existen amplias zonas donde el olivar es el mejor o incluso el único sistema agrícola que impide la erosión y el abandono de amplias zonas marginales del secano mediterráneo.

Todos hemos visto cómo el mantenimiento de muchos olivares que, por su ubicación y producción, no son económicamente rentables cumplen una función medioambiental y social muy importante que nos hacen preguntarnos ¿qué debemos hacer con este tipo de explotaciones? Es necesario que se les dote de una ayuda complementaria para evitar el despoblamiento de estas zonas. Por supuesto, estas ayudas también deben ser moduladas y se debe evitar la orientación de las mismas a titulares de fincas que no las necesitan o que simplemente que son obtentores de rentas y no agricultores.

Para COAG es preciso garantizar los destinos de los fondos económicos, coherentes con criterios sociales y medioambientales. Los fondos deben tener una especial atención a las zonas deprimidas y sin otra salida económica

Cabe señalar que en Andalucía el 80% de las explotaciones de olivar son menores de 10 has, mientras que el 4% son mayores de 50 has y sin embargo las primeras sólo suponen el 29% de la superficie y las segundas el 40 % de la superficie total. Ante esto COAG se pregunta ¿ ambos tipos de explotaciones deben percibir las mismas ayudas unitarias ? ¿ es justo que las explotaciones grandes, por el mero hecho de tener más superficie reciban ayudas multimillonarias? Nosotros, como organización profesional agraria que lucha por la supervivencia y el bienestar de las explotaciones familiares agrarias, creemos que se deben aplicar criterios de MODULACIÓN DE LAS AYUDAS y, además, deben existir límites máximos de subvenciones a percibir.

 

Gracias a todos.